• Carmen

HARINA DE COCO ... ¡más que una moda!



La pulpa del coco que se obtiene después de extraer su leche se puede desecar a baja temperatura y convertir en una harina suave con propiedades nutricionales y culinarias muy interesantes. Se puede utilizar, por ejemplo, en preparaciones al horno como las harinas de cereales.



PROPIEDADES


1) La harina pura de coco está libre de gluten. De todos modos, los celiacos deben comprobar si el producto muestra el símbolo "sin gluten" para evitar el riesgo de la contaminación cruzada durante el proceso de elaboración.

Ten en cuenta que algunas marcas pueden ofrecer una harina de coco con ingredientes añadidos que contengan gluten.

Por otra parte, la harina de coco es una buena fuente de proteínas con 18 g por cada 100 g. Sin embargo, se trata de una harina incompleta, deficiente en tres de los ocho aminoácidos esenciales. Por eso conviene combinarla con el consumo, a lo largo del día, con cereales y legumbres.


2) Es abundante en grasa sana. La harina de coco es grasa en un 14%. En su mayoría (un 65%) es grasa saturada, pero compuesta por ácidos grasos de cadena media con efectos beneficiosos sobre el peso y el colesterol, si se consume con moderación.

No obstante, la proporción de grasa puede variar de una marca a otra. Por eso, antes de utilizar la harina en una receta, observa si requiere más o menos grasa y tengo en cuenta a la hora de elegir el producto.

Aunque los estudios sobre las propiedades de los ácidos grasos de cadena media son de calidad, no todos los nutricionistas están todavía de acuerdo en recomendar su consumo sin trabas. Para muchos, simplemente continúa tratándose de grasa saturada, que tradicionalmente se relaciona con problemas cardiovasculares.

Por lo tanto, conviene ser moderados: de los 70 g de grasa que se recomienda consumir al día, 20 g pueden ser de grasa saturada. El resto pueden proceder a otros alimentos grasos sanos como el aceite de oliva, las semillas de lino, el aguacate o los frutos secos.


3) Baja en hidratos de carbono. La harina de coco contiene menos hidratos de carbono que otras harinas: el 50% del peso, en comparación con el 74% de la harina de trigo. Por ello se puede considerar un alimento bajo en hidratos de carbono.

Una cucharada de harina de coco proporciona entre 1,5 y 6 g de carbohidratos, dependiendo nuevamente de la marca que se compre.


4) Rica en fibra digestiva. La harina de coco contiene una media del 30% de fibra. Es un buen complemento para alcanzar el mínimo diario de 30 g que un adulto debe consumir (esto es el doble de la cantidad que consume la media de la población). La fibra se asocia con un peso óptimo y menos riesgo de cáncer de colon, enfermedad cardiovascular, infartos de cerebro y corazón, y diabetes.

Además el incremento de fibra en la dieta también ayuda con la digestión, previene el estreñimiento y favorece el buen estado de la microbiota intestinal.


5) Posee un bajo índice glucémico. Gracias a las proporciones de fibra y grasa en la harina de coco su índice glucémico es de 51, lo que la coloca en el grupo de los alimentos bajos (menos de 55), que no contribuyen al incremento de los niveles de glucosa en sangre y por tanto sirven para prevenir la obesidad y a la diabetes.

En comparación, la harina de trigo posee un índice glucémico de 69, lo que significa que provoca una subida más rápida de los niveles de azúcar en sangre.


Los cocos son altamente nutritivos y ricos en fibra, vitaminas C, E, B1, B3, B5 y B6. Además contienen minerales como el hierro, selenio, sodio, calcio, magnesio y fósforo. A diferencia de la leche de vaca, la leche de coco no tiene lactosa, así que quienes sufren de intolerancia pueden usarla como sustituto.


¿Empezarás a introducir la harina de coco en tu vida?



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